Petro entrega Orden de Boyacá a activistas colombianas detenidas en flotilla hacia Gaza
El mandatario entregó la Orden de Boyacá a Manuela Bedoya y Luna Barreto, activistas capturadas por fuerzas israelíes mientras participaban en una misión de ayuda para la población palestina.
La distinción reconoció su labor en la flotilla Global Sumud, interceptada en 2025 en el Mediterráneo. Petro reiteró sus críticas al gobierno de Israel y resaltó el compromiso humanitario de las jóvenes.
Durante la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental, el presidente Gustavo Petro otorgó la Orden de Boyacá en el grado de Caballero a Manuela Bedoya y Luna Barreto, dos activistas colombianas que participaron en la flotilla humanitaria Global Sumud, interceptada por tropas israelíes cuando intentaba llevar ayuda a Gaza en octubre de 2025. El reconocimiento destacó su compromiso con la dignidad humana, la solidaridad internacional y la defensa de los derechos fundamentales.
La condecoración, una de las máximas que otorga el Estado colombiano, subrayó el papel de ambas en una misión que, según el Gobierno, representa un ejemplo de apoyo humanitario en medio de la crisis que enfrenta la población palestina. Petro recordó el episodio que vivieron las jóvenes junto a la tripulación de la flotilla, quienes fueron detenidos mientras navegaban en el Mediterráneo Oriental rumbo a la zona afectada por el conflicto.
En su discurso, el mandatario rememoró los riesgos que enfrentaron Bedoya y Barreto. “Nos demostraron allá con otras muchas mujeres y hombres, la mayoría jóvenes, que querían expresar lo que el mundo estaba sintiendo frente a un genocidio”, afirmó. Además, resaltó que la captura se produjo sin presencia de líderes políticos, sino de ciudadanos que buscaban llevar ayuda humanitaria.
Más tarde, a través de su cuenta en X, Petro reiteró sus críticas contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y señaló que las dos colombianas fueron “capturadas ilegalmente” mientras participaban en la flotilla. En el mismo mensaje anunció que también condecoró a tres líderes sociales palestinos.
La interceptación de la flotilla Global Sumud ocurrió el 30 de septiembre de 2025, cuando barcos israelíes iniciaron su posicionamiento marítimo cerca de la embarcación. El 1 de octubre, Bedoya y Barreto confirmaron su detención, hecho que generó movilizaciones en Colombia y reacciones internacionales. La organización Global Movement to Gaza Colombia denunció la operación como una “violación al derecho internacional y a los Acuerdos de Ginebra”.
La flotilla, de carácter pacífico, se encontraba a 150 millas náuticas en una zona catalogada como de alto riesgo, donde misiones anteriores también habían sido atacadas o detenidas. Su objetivo era entregar asistencia a Gaza, que enfrenta un bloqueo prolongado y una crisis humanitaria cada vez más grave.
Tras la detención, la delegación colombiana acompañó el llamado a la liberación inmediata de las dos jóvenes y convocó a movilizaciones frente a sedes de la Andi, organización señalada por mantener relaciones comerciales con el Estado israelí. “Si Palestina muere, la humanidad muere con ella”, señaló el comunicado que acompañó la denuncia y que exigió garantizar el retorno seguro de las activistas.