Vicky Dávila respalda a De la Espriella ante eventual duelo con Iván Cepeda: “Es la mayor amenaza”
La candidata presidencial pidió unidad en la oposición y aseguró que el aspirante del petrismo representa la continuidad del actual proyecto de Gobierno.
La candidata presidencial Vicky Dávila afirmó que apoyaría a Abelardo de la Espriella en una eventual contienda contra Iván Cepeda, a quien calificó como “la mayor amenaza” electoral por representar, según dijo, la continuidad del gobierno de Gustavo Petro.
En entrevista con Blu Radio, Dávila sostuvo que, aunque aspira a ganar la consulta opositora, respaldará a quien resulte elegido si el objetivo es frenar al candidato del petrismo en una eventual segunda vuelta. “Que le vaya bien a Abelardo (…) pero hoy entiendo que la mayor amenaza es Iván Cepeda”, expresó.
La periodista insistió en que la oposición debe cerrar filas y evitar la dispersión del voto. Incluso llamó a que “ni un voto por Cepeda ni por Roy”, en referencia también a Roy Barreras, a quien asoció con prácticas políticas cuestionables.
Dávila centró parte de su discurso en el frente económico y energético. Propuso relanzar la exploración petrolera y no descartó el fracking bajo estándares técnicos y responsables. También pidió la salida inmediata de Ricardo Roa de la presidencia de Ecopetrol, al considerar que la actual administración afecta la confianza en la compañía.
En materia institucional, rechazó la propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente impulsada desde sectores oficialistas, argumentando que el actual mandato tiene límites temporales definidos.
Sobre el sistema de salud, planteó la necesidad de pagar las deudas acumuladas y depurar las EPS que no cumplan estándares mínimos, asegurando que las irregularidades en el sector no son exclusivas del actual gobierno sino estructurales.
La candidata enfatizó que la pluralidad de opciones es parte de la democracia, pero reiteró su advertencia sobre el riesgo que, en su criterio, implicaría un eventual triunfo de Cepeda.
El pronunciamiento se produce en medio de un ambiente electoral marcado por la fragmentación opositora y las tensiones dentro del progresismo, mientras los aspirantes afinan estrategias de cara a las consultas y a la primera vuelta presidencial.