Press "Enter" to skip to content

Conozca la historia del obrero que fue despedido y el mismo día fue admitido en Harvard

Una historia de superación fue divulgada en redes sociales causando la admiración de millones de personas, al ver lo irónica de la situación de un obrero de Estados Unidos.

La posibilidad de entrar a una universidad es una de las oportunidades que mayor felicidad genera en algunas personas, mucho más si es en una institución de alto renombre. Esa es la historia de Nick Crimaldi, un obrero de construcción en Estados Unidos que, debido a las deudas, debía trabajar constantemente pero cuyo sueño era poder prepararse y conseguir un mejor trabajo para vivir.

Pues la historia de Crimaldi se ha vuelto viral a nivel mundial, luego de conocerse que en cuestión de horas pasó de ser un obrero a ser admitido en la universidad de Harvard, una de las más prestigiosas en todo el mundo, accediendo al programa de máster en Administración Pública, del que miles de estudiantes en todo el mundo no suelen alcanzar el puntaje suficiente.

En entrevista con La FM, el exobrero contó cómo, en medio de la pandemia, sus jefes lo despidieron debido a que todas las construcciones que tenían planificadas para el 2020 se habían detenido y no tenían cómo pagar a toda su planta de trabajo, sin embargo, ese mismo día recibió la notificación de Harvard de que su solicitud de ingreso fue aprobada.

“Yo me enteré que me habían aceptado en Harvard un jueves por la noche, cuando me fui a trabajar a la obra de construcción en la que estaba laborando y me echaron. Me dijeron que no íbamos a trabajar más por el covid”, contó Crimaldi en entrevista con el medio colombiano, afirmando que su historia inspiró a miles de personas en todo el mundo.

«Cuando tuve la idea de ir a Harvard no tenía ni siquiera el primer título universitario, me parecía imposible. Fueron tres años en que tuve que cambiar drásticamente la forma como vivía. Dije tengo que sacrificar cosas para cumplir mi sueño», comentó el estudiante de Harvard, asegurando que el impulso de presentarse fue gracias a su esposa, quien le insistió que él tenía las capacidades para ser aceptado.

A %d blogueros les gusta esto: