Bogotá, Colombia
February 11, 2026
Registraduría anuló el 62 % de las firmas presentadas por Abelardo de la Espriella
Elecciones

Registraduría anuló el 62 % de las firmas presentadas por Abelardo de la Espriella

Feb 11, 2026

De los cinco millones de apoyos entregados por el precandidato, más de la mitad no fueron avalados tras el proceso de verificación.

El proceso de revisión de apoyos ciudadanos dejó en evidencia que el 62 % de las firmas presentadas por Abelardo de la Espriella no fue validado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, en medio de crecientes cuestionamientos sobre la transparencia y financiación de la recolección de rúbricas para candidaturas por grupos significativos de ciudadanos.

El aspirante presidencial había anunciado la entrega de cinco millones de firmas como respaldo ciudadano a su candidatura. Sin embargo, tras el proceso técnico de verificación, la Registraduría determinó que el 62 % de esos apoyos no cumplía con los requisitos legales, lo que redujo considerablemente el número de firmas válidas.

En Colombia, los candidatos que se inscriben por grupos significativos de ciudadanos deben presentar un mínimo de 650.000 firmas válidas para poder participar en la contienda electoral. Aunque superar ampliamente esa cifra suele interpretarse como una demostración de fuerza política, el alto porcentaje de apoyos anulados reabre el debate sobre la calidad y los mecanismos de recolección.

A menos de un mes de las consultas interpartidistas y a tres meses de la primera vuelta presidencial, persisten interrogantes sobre cómo algunos aspirantes logran reunir millones de rúbricas en plazos relativamente cortos. El modelo permite que una misma persona firme para varios candidatos, lo que complica el análisis sobre el verdadero nivel de respaldo individual.

Expertos electorales han señalado que, en muchos casos, las campañas recurren a equipos masivos de recolectores o empresas especializadas en la gestión de planillas, lo que plantea preguntas sobre el origen de los recursos destinados a esa operación logística, los incentivos ofrecidos a los firmantes y la trazabilidad de los apoyos.

El caso de De la Espriella no es aislado en la historia reciente de elecciones en Colombia, donde los procesos de validación suelen descartar porcentajes significativos por inconsistencias como datos incompletos, registros repetidos, números de cédula erróneos o ciudadanos no habilitados para votar.

Aunque el precandidato aún supera el umbral mínimo requerido para mantenerse en carrera, el porcentaje de firmas invalidadas alimenta la discusión sobre la necesidad de mayor transparencia en los mecanismos de inscripción por firmas y sobre los controles que garanticen que el respaldo ciudadano sea auténtico y verificable.