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Nuevo caso de vigilante obligado a trabajar por más de 1 mes en condiciones inhumanas

Se conoció de un nuevo caso de violación a los derechos humanos y explotación laboral exacerbada -calificado por muchos como conductas de secuestro- en contra de un encargado de vigilancia. En esta ocasión el afectado es Hélber Bolívar, de 56 años, quien ha tenido que trabajar de corrido durante 48 días.

Bolívar ha tenido que pasar los casi dos meses viviendo en una bodega, lugar en el que duerme y de alimenta gracias a que su hija de 16 años le lleva alimentos y se los entrega a través de una ventanilla.

El caso del vigilante ha alarmado inmediatamente a la ciudadanía a través de redes sociales, pues además de haber tenido que pasar tantos días continuos viviendo en la pequeña bodega, su lugar para dormir son dos sillas de oficina unidas.

Como si fuera poco, el hombre ha recibido amenazas para que permanezca en ese lugar, ubicado en el barrio Jorge Eliécer Gaitán, en donde existe un sistema de seguridad que supuestamente detecta el momento en que intente abandonar su trabajo.

Esta presión psicológica ha llevado a que Bolívar se mantenga siempre en el lugar por un alto temor a quedarse sin trabajo durante esta época de crisis.

Sumándose a los hechos de indignación que este caso genera, el medio informó que el vigilante ha recibido como pago desde el 26 de marzo hasta la actualidad 900 mil pesos, dividido en dos pagos, uno inicial de 400 mil pesos, y otro de 500 mil que recibió este viernes 15 de mayo.

Como si faltasen hechos que se visualizan como violación a los derechos humanos del vigilante, la bodega que pertenece a una cadena de restaurantes, el cual tiene energía intermitente, y los encargados de la misma están totalmente desentendidos de la situación del lugar.

«Yo prácticamente no tengo ningún recurso», explicó Bolívar sobre su caso.

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