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El uribismo se muestra con tensión y expectativa por elecciones en Estados Unidos; buscan victoria de Trump

El Centro Democrático, que hizo una apuesta fuerte a la campaña del republicano Donald Trump, está a la espera de las cifras que arroje la jornada electoral del 3 de noviembre.

El partido político colombiano que lidera Álvaro Uribe Vélez apoyó drásticamente a Trump en su campaña por la reelección como Presidente de los Estados Unidos; tanto así, que el expresidente Juan Manuel Santos aseguró que voceros del Gobierno de Iván Duque hicieron llamadas para saber “cómo podían ayudar» a la campaña de Trump.

Por lo anterior, el embajador de EE.UU. en Colombia pidió a las figuras políticas del país no involucrarse en las elecciones estadounidenses; no obstante, María Fernanda Cabal, que hace parte de los uribistas que más han querido influir en dicha decisión, alega que su postura es solo una expresión política a la que cualquiera tiene derecho.

Pero, para el analista Ariel Ávila, quien aseguró que partidarios de Uribe ayudaron a construir el discurso de Trump en contra de Biden, en el que se menciona el Acuerdo de Paz y el ‘Castrochavismo’, “tomar partido podría llevar a un ‘castigo’ de un posible Gobierno de Biden”.

Además, Ávila aseveró que tales acciones solo evidencian “la mentalidad tan cortoplacista de la administración Duque. Es como si no entendieran que en las democracias los Gobiernos se alternan y, al final, la cuenta de cobro llegará. Por el momento el uribismo aprieta los dientes ante los resultados en los Estados Unidos”.

Sin embargo, según Arlene Tickner, profesora de la Facultad de Estudios Internacionales de la Universidad del Rosario, el Centro Democrático intenta llevar a cabo una especie de ‘quid pro quo’, es decir, hacer algo a cambio de algo más. Pero también advirtió que el republicano ha demostrado no conservar alianzas, “ha sido un Presidente muy volátil en sus políticas internas y externas, y no reconoce amigos. De hecho, se ha alejado de los aliados históricos de EE.UU. en regiones como Europa. Esa volatilidad hace muy arriesgada la estrategia de apostar a su triunfo”.

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